Los medicamentos modernos para adelgazar actúan sobre estas vías hormonales: reducen el hambre, aumentan la sensación de saciedad, ralentizan el vaciado gástrico y mejoran el control de la glucemia. Combinados con cambios en el estilo de vida, estos medicamentos ayudan al organismo a alcanzar y mantener un peso saludable de forma más eficaz que la dieta y el ejercicio por sí solos.